Bicentenario

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Ciudadano y Popular

martes, 30 de diciembre de 2008

Fin De Año


La respuesta es:
Porque a veces se extraña.

Creí matar a una abeja, miré cinco segundos después...
ya no estaba.

Mi mundo es un mundo de colores, claro que a veces es mucho más rojo que violeta.
O mucho más amarillo que azul

sábado, 1 de noviembre de 2008

Vuelve


A lo lejos se escuchaba la sirena de los bomberos...
Quería tener poderes sobrenaturales y teletransportarme

Buen Viaje

lunes, 18 de agosto de 2008

Mis zapatillas aún están sucias (...) las míos también


15- Caleidoscopio



Miro el suelo

Te vuelvo a mirar

Sonrío

Te observo

Te ríes

Me abrazas

No te lo pregunté

Me tomaste la mano

Quisiste

Yo también lo quise

(…)

Ahora me acuerdo perfectamente de ti

De todo,

De la música

Y del olor a vida

Me acuerdo de la noche

Esa noche,

Donde por primera vez pensé en nada,

La noche en que me dediqué a entenderte

La noche en que te seguí.

El caos,

La complejidad de la casualidad

Donde un evento,

En la naturaleza

Desencadenó una ola de sucesos





¿Y si no te encuentro?

¿Y si no te busco más?

sábado, 2 de agosto de 2008

Mis zapatillas aún estan sucias (...) las mías también


6- El Reencuentro


Hola
Hola
Me llamo…
Ya lo sé
Si,
Que estupidez
¿Cómo has estado?
Que pregunta más,
Ambigua



(…)



Luna Llena
Lo imaginaba así,
Siempre
Casi todas las noches.
Vagando por la ciudad
Los dos.
Que bueno verte
Te recordaba así
Yo,
¿Si?
Que bueno verte
Pensé que no llegarías
Uno piensa lo que quiere
Es mejor no pensar nada,
Absolutamente nada.
El pensamiento me coarta,
Me inhibe
Me censura.
Este es el momento de no censurar nada.
¿Cómo te sientes?
En la nada
¿En la nada?
La nada es lo espectacular de todo esto,
La puedes rellenar con lo que se te de la gana.
¿Y tú con que la rellenarías?
Con esto

domingo, 29 de junio de 2008

Últimas Declaraciones


" Se que tengo cáncer.

lo que quiero decir antes de morir es que odio a los psiquiatras

en el hospital de rodez yo vivía bajo el terror de una frase: el señor Artaud no come hoy, pasa al electroshock

se que exiten torturas más abominables

Pienso en Van Gogh, en Nerval, en todos los demás.

Lo que es atroz es que en pleno siglo XX un médico se pueda apoderar de un hombre y con el pretexto de que está loco o débil hacer con el lo que le plazca.

yo padecí 50 electroshock, es decir, 50 estados en coma.

durante mucho tiempo fui amnésico

Había incluso olvidado a mis amigos: Marthe Robert, Henri Thomas, Adamov; ya no reconocía ni a Jean Louis Barrault.

Aquí en Ivry sólo el dcotor Delmas me hizo bien; lamentablemente murió...

Estoy asqueado del psicoanálisis, de ese freudismo que se las sabe todas..."



Artaud

martes, 13 de mayo de 2008

Para que todos se enamoren de la noche, desenamorándose del sol


(nunca faltes a una clases... te pierdes de lo mejor)

Corred, corred a la casa de Febo, alados corceles del sol. El látigo de Faetón os lance alocaso. Venga la dulce noche a tender sus espesas cortinas. Cirra sol tus penetrantes ojos, y deja que en el silencio venga amí mi Romeo, e invisible se lance en mis brazos.

El amor es ciego y ama la noche, y en la luz misteriosa cumplen sus citas los amantes. Ven, majestuosa noche, matrona humilde y negra túnica, y enséñame a perdeer en el blando juego, donde las vírgenes empeñan su castidad.
Cubre con tu manto la pura sangre que arde en mis mejillas.

Ven, noche; ven, Romeo, tú que eres mi día en medio de esta noche, tú que ante sus tinieblas pareces un copo de nieve sobre las negras alas del cuervo. Ven, tenebrosa noche, amiga de los amantes, y vuélveme a mi Romeo.

Y cuando muera, convierte tú cada trozo de su cuerpo en una estrella relumbrante, que sirva de adorno a tu manto, para que todos se enamoren de la noche, desenamorándose del sol.

domingo, 4 de mayo de 2008

El Paracaidista


(A los extraños...)

Me gusta esta tierra, burgués, pero no me gusta Su gente. ¿Quién es el enemigo?, ¿Tu eres amigo o un enemigo? ¿A quien debo defender y a quién debo atacar? No sabiendo quien es el enemigo le dispararé a todo el que se mueva.

Me gusta esta tierra, sí, pero extraño los viejos tiempos.

Tengo nostalgia por las lámparas de aceite, por el esplendor de la marina con velas. Tengo nostalgia de la época colonial, de las verandas y del grito de los sapos búfalos, la época de las largas noches en que cada quién en su lugar se acostaba en la hamaca, se mecía en la mecedora o se acurrucaba bajo el manglar, cada quién en su lugar y tranquilo en su lugar, y su lugar era de él. Tengo nostalgia de los pequeños negritos corriendo entre las patas de las vacas, y a los que espantábamos como a las moscas.

Sí, quiero a esta tierra y nadie debe dudarlo, me gusta la Francia de Dunkerque a Brazzaville, porque en esta tierra hice guardia en sus fronteras, camine noches enteras con el oído al acecho y la mirada hacía el extranjero.

Y ahora me dicen que debo olvidar mi nostalgia y que ese tiempo ya se ha ido. Me dicen que las fronteras se mueven como las crestas de las olas, ¿Pero muere uno por el movimiento de las olas?

Me dicen que una nación existe y luego ya no existe más, que un hombre encuentra su lugar y luego lo pierde, que los nombres de las ciudades y de las propiedades y de las casas y de las gentes en las casas también cambian en el transcurso de una vida, y entonces todo se encuentra en otro orden y ya nadie sabe su nombre, ni dónde está su casa, ni su país ni sus fronteras. Ya no sabe lo que debe cuidar. Ya no sabe quien es el extranjero. Ya no sabe quién da las ordenes.

Me dicen que es la historia la que maneja al hombre, pero el tiempo de la vida de un hombre es infinitamente corto, y la historia, una vaca gorda adormecida, cuando termina de rumiar da una patada con impaciencia. Ahora viene la guerra y mi único reposo será la muerte